Abundancia de la renovación


 Estos días todos celebramos la denominada "semana santa" cuya trascendencia religiosa se ha perdido en algunos ámbitos geográficos y en otros se mantiene con fervor y con evidentes manifestaciones externas tal como las procesiones


La determinación del periodo del ano en el cual se celebra podría ser intrascendente, pero coincide con el cierre de un trimestre y el cambio climático en el cual se renueva el sol con la entrada de la primavera para prepararnos hacia el verano. Es la primera penal de renovación.

Para los cristianos, o los creyentes, la biblia que es el gran libro de las metáforas nos muestra como dios nos envío a su hijo jesucristo para morir entre los humanos, a manos de los humanos para "resucitar" y resurgir divinamente, que es la gran metáfora de la vida, muchas veces olvidada, y es una señal evidente de la abundancia para advertirnos que hemos de renovarnos para volver a empezar y multiplicarnos para disfrutar de la abundancia.



La abundancia es sabia y nos muestra la imagen de un jesucristo traicionado por otro humano, un judas solo interesado por el dinero, el cual representa a todos aquellos humanos ambiciosos y enfermos de dinero y lujuria, que solo por unas pocas monedas son capaces de traicionar a la bondad natural.

Metaforicamente este judas lo tenemos todos cerca en nuestro entorno, un socio que aparentemente nos quiere ayudar (como lo hizo judas) pero luego pacta una traición, una hermano (que actúa por venganza y movido por la envidia es ciego ante el daño que puede provocar), o la misma madre/padre (que confusos por la vida actúa irremediablemente como judas traicionado a diario por un temor a algo a lo que no tienen valor para enfrentarse).

Si además valoramos la situación de crisis actual, estamos ante una situación asemejada en la cual bancos, inversionistas, especuladores y políticos han generado un caos económico, provocando la desastibilizacion social y mundial que vemos a diario, lo cual nos mostraría una imagen de un judas mucho mas sofisticado pero también amador del dinero en beneficio de la avaricia individual.

La gran metáfora de judas podría ser mucho mas amplia porque puede tomar muchas formas y personas, pero probablemente si buscamos las motivaciones psicológicas de estas personas para actuar, lo hacen para subsanar sus inferioridades a través del dinero (generando un alter ego de superioridad aunque sea pura fachada) y mayoritariamente presionados por otros (familiares y amistades directas), o por el mismo entorno ante el cual tienen la necesidad de querer demostrar que ellos son "el mejor", aunque incluso estas personas interiormente sufran pero no lo quieran reconocer.

Morfopsicologicamente una de las evidencias de este sufrimiento es que estas personas tienen la frente "rallada" tal como se podría llamar en el argot, lo cual significa que los 3 surcos naturales que se evidencian en nuestra frente (que representan la razón, la vida/la acción, y la intuición), se desdibujan con otros surcos, rallas y bifurcaciones con una frente poco lisa y transparente. Sirva solo este apunte gráfico para identificar visualmente a estas personas a través de los rasgos de la cara, puesto que la frente nos demuestra como pensamos (y en el caso de estas personas su frente rallada es equivalente a la constante de entresijos, subterfugios, engaños, traiciones, etc ...)

El problema de cualquier posible "judas" es que buscan a través de la traición resarcirse en su ego, en equivalencia al dolor y el sufrimiento que tuvieron en episodios traumaticos de la infancia, donde psicológicamente pasan a entender que el dinero es lo que les reporta la felicidad y por eso le profesan un amor incondicional, aunque su vida sea una auténtica maraton de vallas, saltando uno y otro obstáculos a diario (excusas en el banco por no poder pagar una letra, problemas con el administrador de la finca por los alquileres retrasados, llamadas incesantes de la compañía de teléfono por el corte de la linea por falta de pago, etc, ... Porque la incesante excusa frenética ante el teléfono es la propia de un "yonkie de dinero").
La metáfora de judas nos tiene que ayudar a ver con claridad en nuestro entorno, y la abundancia nos ayudara a vislumbrar quienes nos rodean, y quienes nos negarán 3 veces como también paso con jesucristo.
Tras la traición, que es un episodio que podemos haber vivido, viene un episodio de sufrimiento intermedio hasta la muerte y la resureccion, que es la renovación ante la vida.

Este episodio intermedio, no es menos traumático, todo lo contrario, es el mas doloroso y es el que psicológicamente nos puede afectar mas porque nos puede dañar nuestra autoestima y puede nublar el sentido de nuestra vida, puede desorientarnos y hacernos caer en un abandono irreparable si no somos conscientes de la necesidad de búsqueda de una salida, y de "un punto y a parte".

Este "episodio intermedio", el siguiente traumático tras la traición, es doloroso por la confusión interior que nos provoca, pero hemos de asumir el camino de sufrimiento y tormento, tal como cristo vivió, que es una metáfora de lo cual cualquiera de nosotros podría estar viviendo en un episodio traumático similar.
En la búsqueda de los simbolismos, de las metáforas, la abundancia en su generosidad nos ayuda a interpretar esos signos que son los que igual hoy vivimos pero ilustrados de otro modo.

La corona de espinos clavada en la cabeza de cristo, nos evidencian el dolor mental provocado por la confusión y el debate interno entre las decisiones que hemos de tomar, muchas veces enfrentadas entre lo que consideramos correcto o justo, o honestamente entendible y justificable, y por contra aquello que consideramos un abuso, una injusticia o un atropello por parte de terceros.

El debate interior entre lo divino (la bondad) y lo humano (en su máxima evidencia de la imperfeccion, el error), es lo que nos hace sopesar en una balanza los actos vividos, difíciles de juzgar porque la "pesada" que utilizamos son las emociones, ya que nuestra razón esta turbia y dolorida por esa corona de espinas que nos clava el pensamiento y nos confunde la razón.

Los latigazos y la burla de los romanos se entremezclan en algo que es lo mismo, el fustigarnos con dolor "reconociendo ante los demás que nos hemos equivocado". En ese momento entramos en una dura etapa en la cual nos podremos sorprender en el camino, encontrando en ese via crucis de todo, encontrando apoyos en terceros y reconocimiento, mostrado con palabras cálidas y mostrado con actos de bondad humana, pero también encontraremos personas que se querrán aprovechar del dolor y de nuestra confusión ante nuestra debilidad, y personas que nos repudiaran y criticaran por lo que hemos hecho sin ayudarnos.

La abundancia en su generosidad y riqueza, nos ayuda a identificar quienes son los que nos rodean, romanos o samaritanos, pero lo mas importante que hemos de identificar que esa flagelacion dolorosa, la mas dolorosa, no sea la que nos infringimos nosotros, porque psicológicamente nos podemos hacer mucho daño.

Hemos de procurar que no se produzca una desconexión psicomatica, ya que si nos damos muchos latigazos para dejar marcas de nuestro error en nuestro cuerpo, hemos de estar atentos a las disfunciones de órganos vitales que nos advierten del rechazo de nuestro cuerpo a ese dolo.

La desorientación mental, los dolores de cabeza, el desánimo, la inapetencia, el cansancio, la bulimia, ... Son evidencias de esta situación y advertencias psicosomaticas que médicos y psicologos no saben curar, porque entre ambas disciplinas hay una desconexión en el tratamiento del ser humano, unos se orientan al tratamiento de dolencias corporeas, y otros al tratamiento de un desequilibrio mental, pero ninguno evidencia que es lo que le pasa a nuestro cuerpo, dañado emocionalmente por una confusión mental.

No existen médicos psicosmaticos, ni psicologos emocionales, por tanto nosotros mismos hemos de ser arquitectos de nuestra proyección y la creación de "un nuevo yo" que es lo que la abundancia nos invita a hacer, tras un periodo de catarsis para preparar la renovación.

Por ultimo, como evidencia de ese largo camino de sufrimiento, en la metáfora vivida por cristo ante la pre-juzgacion de romanos o los mentores de la sinagoga, reflejan la posible necesidad y recurrencia, para salir de estas situaciones de conflicto, a procuradores y abogados con tunicas suntuosas (hoy togas) para dictar una sentencia, por parte de un juez (poncio pilatos) quien dicto sentencia y "se lavo las manos" como simbolismo de no querer implicarse en un proceso, denotandose que la justicia no es justa.

Por tanto, hemos de estar preparados para cargar es cruz, y hacer ese camino, pero sabiendo que lo hemos de atravesar lo hemos de hacer del mejor modo posible.

La crucificcion es la evidencia de la exposición de nuestro "yo al desnudo" despojados de todo y ante todos en nuestra sinceridad, en el reconocimiento de nuestro dolor, y la lanza clavada en el corazón, es el estoque final con el cual se acaba esta etapa, para morir, descansar y volver a resurgir para emprender una nueva etapa vital.

La abundancia nos muestra el camino, para evidenciar la traición, ... Y nos muestra la renovación y el poder que nos reporta la salida de una situación conflictiva de este tipo para volver a vivir una nueva etapa vital, para marcarnos el camino hacia una nueva etapa vital, en la cual no estamos exentos de "tropezar con la misma piedra" (ya que el errar es lo que nos hace humanos, y en el sufrimiento de cristo cargando con su cruz también cayo y tropezo en 3 ocasiones).

Cuando cristo resucitó lo hizo, como hijo, padre y espíritu santo, nuevamente una metáfora de la renovación, en la cual haciendo una derivación psicológica hacia el análisis transaccional nos debe recordar el proceso a seguir para una recuperación traumática y es la salida del trauma a través de recuperar el estado niño (la ilusión, los sueños por vivir, la diversión), que en este caso representa al hijo, para apoyarse en decisiones aconsejadas y experimentadas que son las que se aglutinan en nuestro estado padre (y que deberían ser el resultante de lo aprendido tras el suceso traumático) y vivir en el aquí y ahora a través del espíritu santo, el equivalente a lo infinito, a la vida, a la globalidad, a la amplitud de todos los horizontes sin barreras y sin limitaciones, que se construyen con la racionalidad, con el adulto, que es a través del cual se materializan y canalizan los ideales y sueños de nuestro yo interior en su estado mas puro y natural (el niño), aconsejado, motivado y alentado por nuestro conocimiento y experiencias del yo interior sabio (el padre).





Así pues, hoy, este viernes santo la abundancia nos reporta las evidencias de un camino personal vivido por la bondad, donde un judas nos ha traicionado, nos recuerda que hay tambores que repican en procesión, en sevilla, en cadiz, ... y nos advierten con generosidad que hoy nos toca resurgir, que la vida quiere para nosotros renovación, y hoy se marca un nuevo camino con una nueva determinación y una nueva persona.

Es por eso que la abundancia nos regala esta interpretación para llevarnos hacia la riqueza y la generosidad universal, Así que es por eso que hemos de ser agradecidos y dar las gracias porque hoy empezamos una nueva vida.

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